Inti-illimani Historico

Feliz Cumpleaños Chico Buarque !!

Chico-Buarque

Chico-BuarqueAún conservamos fresco en la memoria el instante en que Chico, el mejor de todos los creadores de Latinoamerica, nos recibiera en Rio de Janeiro, quizá si por el año 1982, 83. Se preocupó de atendernos y de recordar los tiempos suyos de exilio en Italia, antes que nosotros. Era otro dolor que teníamos en común. Le gustaba una melodía que aparecía recién en el grupo, ” El mercado Testaccio” y se enojaba por no poder recordar dónde estaba ese Mercado….Para coronar nuestra estadía y , fiel a su procedencia, organizó un partido de fútbol en una cancha algo más pequeña que tenía en su casa. Su equipo lo formaban amigos artistas de toda edad, teatreros, músicos y ex campeones famosos. Fieles a la historia, nuestro equipo chilensis perdió 3 a 2, creo. Pero dimos batalla, como lo muestra esta foto extraordinaria. Feliz cumpleaños Chico Buarque y viva tu música y poesía de factura única, que tanto nos hace amar nuestro continente.

Horacio Salinas Alvarez.

Inti-Illimani Histórico.

En busca de Cándidos

De_canto_y_baile_-_Tapa

De_canto_y_baile_-_TapaEl encuentro con el libro “El Otoño del Patriarca” de García Márquez estuvo interceptado por varios obstáculos que no me permitían pasar de la segunda página. Primera vez me topaba con una prosa que contenía una ansiedad dislocada, que parecía viajar sin destino por aspectos inconexos, por una madeja desordenada saltando de una hebra a otra con contenidos ya distantes del comienzo. Esa fiebre, ese atarantarse contando estaba determinado por la falta absoluta de puntación.

Me detuve en la lectura y abandoné varias veces desconcertado postergando esa necesidad de leer literatura latinoamericana que era uno de los puentes que no debían romperse con el largo exilio so pena de irse cortado como un volantín sobre los techos del mundo. Hasta que de pronto y sin saber fui encontrando la hebra del relator, comencé a sentirle el pálpito y su contar atropellado como si se le agolparan las historias en la boca ansiosa, y ubicarlo como una persona que había vivido largos años de dictadura, la misma que había vivido su padre y aun su abuelo y que posiblemente lo vería morir.

Entré en un templo donde pude compartir mis penurias que en ese tiempo ya sumaban siete años de destierro y pesaban como dos eternidades.

El libro me sedujo y me atrajo a su intimidad por unos tres años, en que en medio del avatar de las largas giras del Inti Illimani volvía a anotar y a descubrir la posibilidad cierta de hacer canciones e incluso imaginar una obra musical con dos historias centrales que allí había.

En verdad lo primero que me conquista es sentir, claramente, párrafos que perfectamente podían funcionar como estrofas, muchas veces de estructuras caprichosas. Textos en prosa que contenían musicalidad, juego de acentos, cojeras de ritmo y que me llevaban a leerlas en voz alta y convencerme que allí había una estrofa invitando a musicalizarla.

El resto del tema o de la historia que se asomaba estaba allí aunque había que adecuarla a la estructura encontrada.

Así seleccioné unos 20 temas posibles de reducir hasta hacerlas canciones. Pero luego agregué una selección de textos que contaban esas dos historias que eran la de Manuela Sanchez, la Reina de la Belleza del Barrio de las Peleas de Perros, una flor de población que le cautiva el corazón al dictador y que le demuestra la verdad cruda de que él nunca sabría morir de amor y la historia de ese pobre infeliz que por desgracia infinita de parecerse a él le tocó padecer el oficio de impostor. Esa era la historia de su doble: Patricio Aragonés.

Fue para mí un modo de acercarme a vivir la vida de mis compatriotas que vivían en Chile bajo la dictadura y sus políticas de terror.

En sueños me parecía traspasar la frontera para internarme clandestino en los territorios recorridos de mis barrios o en los bosques de Valdivia.

Pero luego compensaba el entusiasmo al comprobar, por las noticias que relataban acerca de los tormentos y las crueldades cometidas por los nazis chilenos, que la realidad dejaba chiquita a la fantasía del gran maestro.

Los pueblos bajo dictadura naturalmente están pendientes de construir fortalezas de esperanza de un pequeño signo, contestación o repudio y levantar entusiasmos porque una tos excesiva del dictador, por que “se escuchó que dijeron…”, porque un tropiezo suyo podía dejar ver la maravilla de un pequeño intersticio de libertad. Eso parecía un espejo de lo que yo estaba viviendo.

Sucedía también en el libro repetidas veces que el pueblo iba organizándose y oponiendo una resistencia tenaz que parecía irrefrenable y que luego él lograba desbaratar. Lo más inquietante era que el dictador luego afinaba su sensibilidad y lograba adivinar las intenciones antes que estas se posaran en las mentes de la gente que conspiraba para liberarse.

En las repetidas lecturas de esta obra pude deducir que cada vez que ocurría una derrota de las expectativas populares que generalmente terminaban con una tragedia que golpeaba a mucha gente con la mayor crueldad y donde el pueblo y sus cabecillas quedaban diezmados, el relato caía luego en una serie de adjetivos que trataban de alcanzar la profundidad del drama pero siempre aparecían las palabras esdrújulas y estas al repetirse iban cubriendo el contenido hasta hacerlos insulsos, sarcásticas, tragicómicas dejando lejos el dolor de lo ocurrido o por lo menos conteniéndolo.

Asimismo pude corroborar en varios ejemplos de canciones que usan esdrújulas para hablar de situaciones tristes y hasta terribles pero que con la magia de esta acentuación pasan por algo más liviano y trivial, más vivible. Están los ejemplos en Joan Manuel Serrat en “A usted” y en Chico Buarque en “La Construcción”.

El tema musical luego nació buscando un apoyo en el estilo samba de la música brasileña, pero al poco andar cuadró en el ritmo que teníamos, Horacio Salinas y yo, en la obsesión y que estábamos madurando como intérpretes: el landó Peruano.

La orquestación del preludio instrumental lo dirigió Horacio Salinas poniéndole un dejo de melodía de chachachá en la flauta no obstante el ritmo sea ternario.

Eugenio Llona aportó a mi texto dos líneas que amarran el contenido del estribillo y su llamado: “Libera tu rabia, Cándido, tu vieja ternura úsala”.

La solución del final vino como anillo al dedo: un rápido festejo invitando a bailar, al carnaval a pesar de todo, música como sanación, como liberación tal como sucede en la vida real de nuestro continente.

CANDIDOS

Música: José Seves

Texto : José Seves- Eugenio Llona

Rompió el ávido su cántaro

Ya no hay médico en lo póstumo

Impondrán, célebres los cándidos,

Su vorágine más poética,

Su vorágine.

Vive esta plebe autóctona

como un desolado páramo

viéndose tan mísera y decrépita

sin un santo fiel en la cúspide,

sin un santo fiel.

Sufriendo leyes maléficas

no hay más que subir los ánimos

al compás de un danzar telúrico

al cielo gritar nuestros cánticos,

al cielo gritar.

Presiento que por lo empírico

se ha enloquecido la brújula

el clamor que tuerce los estómagos

va azuzando al fin los espíritus,

va azuzando al fin…

Cándido, libera tu rabia, cándido,

tu vieja ternura, úsala

para revertir tu lóbrega vida de Lázaro.

Cándidos con tanta esperanza cósmica

venid, porque al fin

el ávido rompe su cántaro.

Antes que morir famélico

mártir de un destino trágico

más valdrá reconquistar por último

el honor de ser pueblo intrépido,

El honor de ser…Cándido, libera tu rabia…

Rompió el ávido su cántaro.

Adios Paco de Lucía

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Las estrellas cantaran contigo.

paco-lucia-adios-al-maestro-L-fZHU4INuestro saludo desde Chile , el profundo sur tan distante físicamente de sus tierras llaneras pero tan cerca de su canto.

Se fue otro gran guitarrista.
Hace unos meses fue el turno de Eduardo Falú, célebre artista argentino a los 92 años. Paco, nos sorprende con sus apenas 66 años.

Paco de Lucía deslumbraba como muy pocos. Para quienes tocamos con emoción y rigor este instrumento, su destreza era comparable a la naturalidad con la que los humanos nos tomamos un vaso de agua. Así eran las cosas musicales con él.

La guitarra y su humanidad eran un torbellino simple y fresco como cuando uno termina de desayunar. No había algún pero que resolver con el instrumento, solo nos miraba a los ojos mientras la música se desenvolvía libremente.¡Una maravilla!

Luego, luego, aquello que decía. ¡Cómo lo decía! Y este es un asunto de la música algo más complicado que un vaso de agua, porque quizá se trata de cascadas, ríos ancestrales o sanadoras lluvias en medio de territorios áridos como los de Andalucía y la historia de esas gentes.

El arte popular. Eso que a veces se desdeña con desinteligencia y que no va muy de moda para espíritus inmediatos como suelen encontrarse en la frenética vida moderna.

Ahí, entonces, Paco de Lucía nos recordaba que tocaba por su cultura, la maravilla de la tradición del flamenco que traspasa los tiempos enredando su arte en lazos familiares llenos de filigranas atadas a las profundidades y dolores de la vida y de la tierra.Porque eso tiene de increíble el arte flamenco. Nos convoca desde raíces antiguas que nos son propias y que no siempre entendemos.

Pero además fue un revolucionario. Abrió compuertas en una arte cuya custodia a veces es conservadora ( como sucede en la vida y en todo órdenes de cosas) y entonces, cual faro, dijo a los guitarristas: por aquí nos vamos, hablando de nosotros, con libertad y ensoñación pero con nuestra gente y nuestros pueblos a flor de piel y a flor de música.

Este talento suyo, esta energía de Paco de Lucía que nos abandona de forma imprevista e impactante es motivo de recogimiento y sentimientos profundos de gratitud para quienes nos aferramos a la guitarra y, con ella, a la historia de los pueblos y a la historia de la música.

Horacio Salinas Alvarez.
Director Inti Illimani Historico.

Santiago – Chile – Feb. 2014.